La ausencia que lo arruinó todo

Instante
La reunión avanza, pero mi mente no.
Busco en la carpeta, en la mochila, en la memoria.
No está. Lo olvidé.

Ese documento clave. Ese informe sin el cual mis palabras suenan huecas.
No hay vuelta atrás.

Las miradas se tensan. Algunos disimulan, otros no.
Intento justificarme, pero cada frase me aleja más de lo que vine a defender.
Siento que me deshago, que me encojo frente a lo que debería haber sido mi momento.


Pensamientos
—¿Por qué no lo revisé una vez más?
—¿Cómo he podido ser tan torpe?
—Todo por confiar en mi memoria.
—¿Qué pensarán ahora de mí?
—He tirado por la borda meses de trabajo por un fallo absurdo.

Quisiera que el tiempo retroceda, que alguien diga: “tranquilo, aún puedes arreglarlo”.
Pero no. La puerta se cierra. Y conmigo, se cierra una oportunidad.