Antes de saltar por primera vez en paracaídas

— ¿Qué hago aquí arriba?
— Esto no puede ser una buena idea.
— El ruido del viento es demasiado real.
— ¿Y si no se abre el paracaídas? ¿Y si sí?
— Todos dicen que es seguro, pero nadie está ahora mismo en mis zapatos.
— Mi cuerpo tiembla aunque trato de parecer tranquilo.
— ¿Y si este miedo no es una señal para huir, sino para atravesarlo?
— ¿Y si no salto y me arrepiento toda la vida?
— ¿Cuánto pesa un segundo antes de saltar?
— Estoy al borde del cielo…
— Solo queda un paso. Uno.
— Allá voy. Aunque me muera de miedo… allá voy.